IV Subida Nocturna "Las Palomas"

Hoy es viernes, 4 de Septiembre de 2009. En mi calendario de sobremesa no aparece el día, sino una gran luna llena, y como dejé dicho el año pasado, esta noche, me iré al pie de “Las Palomas” para ver quién me acompañará en la subida. Ya cuento con Salvador Aguilar que me aseguró su presencia. Algunos motivos familiares me han tenido ocupado casi todo el día, pero sí he dispuesto de unos momentos para montar las bacas en el coche y hacer los preparativos.


A las 21:00 cuando todo estaba listo y me iba para el punto de partida sonó el teléfono:... “¡Paco!, que nosotros también vamos... (Era “el Moli”), sí... mi cuñao “Jesule” y yo”. Aunque hubo que esperarlos y nos modificaron los planes de salida, era una alegría que se hubiesen decidido, aunque fuese al final...

 


Puestos en marcha llegamos al pie del puerto a las 21:55, yo incluso con la esperanza de que quizás encontrásemos a alguien más, cosa que no ocurrió, y aunque metí prisa y algunas “regañinas”, hasta las 22:15 no estuvimos preparados y dispuestos.


Nos acompañaban Mari Carmen y “Nani”, esposa e hija de Salvador Aguilar, y mi mujer, Maribel, que como siempre harían de público, ayudantes y reporteras. Colocadas la luces e intermitentes y hechas las fotos de rigor, salimos buscando Zahara en una noche calurosa y casi bochornosa... En esta ocasión sí que no hacían falta las luces, una gran luna llena pegada en el despejado cielo iluminaba la montaña y proyectaba fuertes sombras. Los cuatro juntos marchábamos con un ritmo soportable y cómodo. Cada vez que pudimos, porque no había tráfico, apagábamos las luces de las bicicletas buscando intimidad... pero la novedad para mis compañeros provocaba constantes comentarios y voces que rompían el silencio que otros años he tenido al subir solo... ¡ Jo! Que alucine... ¡Qué bien se sube!..., ¡Mira el pantano que bonito!..., ¡Se ve hasta Sevilla!... Verdaderamente era bonito... De un año a otro los campos incrementan su iluminación... y las poblaciones, nuevos caminos, viñedos, urbanizaciones, hotelitos, casas rurales, siembran de lucecitas las noches del verano.


Entre unas cosas y otras, y como ya he comentado en años anteriores, cuando nos vinimos a dar cuenta estábamos en “el calvario”...


En una de las miradas hacia abajo vimos a lo lejos un coche que subía despacio y... delante de él lo que podía ser un ciclista... Efectivamente, paramos bruscamente y comenzamos a esperar para ver si se nos acercaba... Molina se volvió y detrás de él yo... Comenzamos a bajar y cual fue nuestra sorpresa cuando venía dándose un calentón José María Rojas... nuestro compañero de club, al que acompañaba en el coche su esposa. Sin parar nos saludamos, giramos y continuamos la subida con la correspondiente “cháchara”... Ya nos explicó que venia desde Málaga, para hacer la subida y que el tráfico le había impedido estar a la hora de salida pero, aún así, este año estaba decidido a hacer la subida y no lo dudó... ¡Para arriba!...


Finalmente todos coronamos el puerto,... saludos, besos, fotos, cambios de ropa, más fotos, en fin ya se sabe... José Maria nos dio los recuerdos de “Arévalo” y después de intercambiarnos los e-mails y demás detalles nos despedimos hasta la próxima...


Repartidos en los coches nos encaminamos hacia Grazalema que tranquilamente nos vio pasar y en las terrazas de su plaza algunos veraneantes apuraban las consumiciones propias de esta época. Otro año hay que parar aquí... Seguidamente nos dirigimos a Ronda, unos a su Feria desde donde salieron y otros a los menesteres que dejamos durante unas horas para disfrutar de otra noche ciclista.


¡Hasta el año que viene!

Paco Fdez. Gamero.

© Club Ciclista Rondeño 2001-2009
Apto. de Correos, 441  29400 - Ronda (Málaga)
Telf.:  952876663 - 952872908 Fax: 952870221




Designed By
JuanmaCortes